“Llorarlo todo...pero llorarlo bien”.

por los pies, por los dientes
lacios chorros tranquilos
de lágrimas salobres,
murmurantes arroyos
que enternezcan las piedras
cataratas de llanto
de estruendosos modales.

Lloremos y lloremos,
Impudorosamente,
sin tregua, ni descanso,
durante largos años,
por más que estalactitas
de lágrimas espesas ericen las riberas
de nuestros lagrimales.
Lloremos, con la lluvia,
un llanto monocorde
que anegue la codicia,
el pasto, las heridas;
nos limpie la garganta,
el alma, los bolsillos,
traspase la tristeza,
la angustia, la memoria.
Lloremos. ¡Ah! Lloremos
Purificantes lágrimas,
hasta ver disolverse
el odio, la mentira
y lograr algún día
-sin los ojos lluviosos-
v o l v e r a s o n r e í r l e
a l a v i d a q u e p a s a
(De ...A pleno llanto....poema de Oliverio Girondo)